
Nacido de una pasión por la vida silvestre y décadas de experiencia viviendo y trabajando en África Oriental, Comedy Wildlife comenzó su vida modestamente en 2015 como una competencia fotográfica. Desde entonces, dirigido por sus fundadores, Paul Joynson-Hicks MBE y Tom Sullam, se ha convertido en una competencia de renombre mundial vista por millones de personas cada año, con la sustentabilidad en el centro y detrás de todos sus objetivos.
El certamen es gratuita, abierta a principiantes, aficionados y profesionales de la fotografía de vida silvestre, celebra la hilaridad de nuestro mundo natural y destaca lo que debemos hacer para protegerlo. Desde una nutria sorprendida hasta una tortuga maldiciendo, las fotografías de Comedy Wildlife trascienden culturas y épocas para traer una sonrisa a la cara de todos.
Fuente: The Comedy Wildlife

Trees and their landscape 2027
Fecha límite de presentación: Hasta el 15-10-01-2027.
Participantes: Abierto a todos.
Temática: Los árboles y su paisaje.
Premios:
Mayores de 18 años: con un premio de 300 libras esterlinas.
De 12 a 17 años: con un premio de 100 libras esterlinas.
Niños de 11 años o menos: con un premio de 50 libras esterlinas.
Este tipo de fotografía da al fotógrafo más libertad en la disposición de los elementos de diseño dentro de una composición en comparación con otros géneros fotográficos, como la fotografía de paisajes o retratos.
Brassaï: Además de lo que ves, siente lo que fotografías.
Gran parte de su obra la desarrolló en París, cuyas calles recorría asiduamente de noche. La fotografía le permitía atrapar su belleza, así como la de sus jardines.
Es posible tomar buenas fotografías en la mayoría de las situaciones con mal tiempo. Cada cambio de la iluminación, de la atmósfera o del clima, exige una toma distinta. Seguidamente se indican algunas situaciones climatológicas y lo que se puede hacer con ellas.
Premios
Chromatic Photography Awards 2025
Un eclipse solar de "Anillo de Fuego" alcanza su anularidad mientras dos escaladores de hielo alcanzan la cima del Glaciar Leones en la Patagonia. Un dron ilumina las texturas y colores del hielo, luchando contra vientos feroces que levantan columnas de nieve que arden con los rayos del sol.